Che, la misma lluvia
El precio original era: $60.000.$55.000El precio actual es: $55.000.
ISBN: 978-628-96978-5-8
Tamaño: 14.7×22.4 cm
396 pág.
Che, la misma lluvia es melodía que pulsa corazones, que aviva las miradas e invita a moverse con plena libertad luego de un cabeceo en el baile. La novela gira alrededor de un corazón enamorado que vibra al compás de un bandoneón. Centrada en el ritmo de la vida, con sus sueños y tristezas, su epicentro narrativo se ocupa de cuerpos que danzan en bella armonía sobre el tablado de la cotidianidad, y que, enlazados sin rigidez, dibujan en el aire diversas formas de encontrar placer.
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… La jovialidad, temperamento y disposición de las voces de la novela Che, la misma lluvia, como líquidos de un organismo vivo, son propicias para mantener la vida, para seguir viviendo y, especialmente, para que cada quien pueda existir con todas las condiciones propias de su ser y de su naturaleza. En el siglo XV el artista Alberto Durero hizo el grabado de El arte de la melancolía. Ese grabado, con la biblia y el tango, contiene buena parte de las pasiones humanas. Y esta novela es un tango. Pero no un tango cualquiera sino uno muy especial porque guarda un secreto extraordinario. Ese enigma está artificiosamente encubierto entre las páginas del libro. Vale la pena encontrarlo porque, entre otras cosas, nos permitiría librarnos de ceder el control de nuestro lenguaje para ser dueños de lo que decidimos hacer. Así que Che, la misma lluvia, invita y permite una conversación personal con cada uno de sus lectores y lectoras para que cada quien, desde su habitación o morada, desde su zona espiritual íntima y reservada, pueda develar el misterio oculto en esta historia y disfrutar de su invención. Y todas las coordenadas y claves están desplegadas en la asombrosa narrativa compuesta y dispuesta por Nayib Camacho en esta novela. Leer esta novela es bailar: ejecutar movimientos acompasados con todos los cinco sentidos y con todo el cuerpo, sin salir del espacio de la página impresa; como cuando baila un diente o un vaso en una vitrina…
Hernando Cabarcas Antequera




